INTERCITY MÉXICO-VENECIA: TODOS LOS DERECHOS

Venecia, la ciudad Serenísima, la puerta de Europa al Oriente. 118 islas, 455 puentes, uno de ellos, el Puente de Libertad, es la única entrada a ésta que es, sin duda, una de las maravillas del mundo.

Dieciséis siglos de Historia que flotan sobre el agua, Venecia es la ciudad de los refugiados, casa de los sobrevivientes, patria fundada por los hombres y las mujeres que huían de la guerra. Por siglo esta ciudad extraordinaria fue un cruce de razas, religiones, lenguas, culturas y visiones del mundo sin iguales. Republicana por vocación, la Serenísima lleva en su ADN el destino del símbolo: ciudad simbólica por excelencia, representó y representa el Occidente frente al Oriente y el Oriente frente al Occidente, es la frontera cultural y física de muchos mundos, capital de la tolerancia y la convivencia; centro artístico inigualable, por siglos, supo conyugar todo el conocimiento de todos para construir su propia grandeza.

Hoy, muchos la tratan como si fuera un museo viviente, pero es mucho más que esto: es Memoria viva, es una telaraña de calles y callejones que llevan siempre al centro de las cosas y de las casas, es metáfora de la naturaleza humana y representación urbana de la complejidad.

Caminar a través de ella significa, esencialmente, emprender un viaje existencial. Quién es capaz de caminarla toda, recorre un buen tramo de su propia existencia.

Éste es el lugar ideal para formarse, en todos los sentidos, y por esta razón la Multiversidad la ha elegido como sede del Intercity dedicado a los derechos de la persona humana.